sábado, 25 de abril de 2009

Y Thaddeus bajó de los cielos


Increíble partido el que se vivió la pasada noche en el Wachovia Center, la gente que asistió no se lo pudo pasar mejor. El campo no estaba aboslutamente lleno, se veían alguno asientos vacíos, pero la entrada era muy buena. Thaddeus Young se consagró con una canasta ganadora que vuelve a poner a los Sixers por delante en la eliminatoria. Es increíble lo caprichosa que es la vida. Si durante la temporada perdimos una larga lista de partidos con un buzzer-beater, en estos playoffs ya hemos ganado dos de la misma manera. Ver para creer.

Philadelphia hizo un grandísimo partido, que solo se manchó por unos míseros 3 minutos y medio durante el tercer cuarto. Hasta entonces los Sixers dominaron completamente a unos Magic que las pasaban canutas para anotar ante la telaraña defensiva puesta en liza por el equipo de DiLeo. Durante el priemr tiempo, los Sixers realizaron el partido más serio que les recuerdo en meses, tanto en ataque como en defensa. Tanto es así que los Magic solo podían anotar por medio de un intratable Howard que era el responsable de que todavía fueran capaces de mantenerse con vida y por medios de tiros libres. Sus exteriores no encontraban la manera de tirar en posiciones cómodas, por lo que estuvieron absolutamente desapareciedos sino era desde la línea de personales. Al descanso los Sixers llegaron 11 puntos arriba, y la ventaja se incrementó hasta los 17 puntos al empezar el tercer cuarto, parecía que el partido estaba finiquitado. Pero todo se torció. En unos increíbles 3:30, los Magic firmaron un parcial de 17-2. De un momento a otro, todo el tremendo trabajo se vino abajo, al revés de lo que había pasado en los dos anteriores partidos dónde los que remontaron fueron los Sixers. Y así nos dirigimos a un fial de infarto.

Hasta el final, reinó la igualdad. Los Sixers no aprovecharon varas oportunidades en los últimos minutos para poner de cara el partido. Los tiros libres fueron una tremenda cruz, dónde fallábamos una y otra vez. De hecho Iguodala lo volvió a hacer. Pudo sentenciar el partido en los últimos segundos, pero volvió a fallar dos tiros libres decisivos, al igual que en el Game 1.
Con los Sixers 4 arriba a falta de 2 minutos, Lewis anotó un triple importantísimo que apretaba más el partido. Había estado completamente desaparecido durante el partido (como lo está en todo la serie), pero metió dos triples en los últimos minutos para mantener a su equipo con vida. La cosa se complicaba, pero apareció Green, que hizo un muy buen partido, para anotar una canasta a tabla que nos seguía manteniéndo por delante (94-91). Depués de que Orlando fallara su ataque, llegaron los susodichos fallos en la línea de personal de Iggy que hubieran sentenciado el partido, por lo que Orlando pudo acercarse en la siguiente jugada. Howard anotó solo uno de sus dos tiros libres, y el balón era para Philly que ganaba por dos a falta de 31 segundos. Dependía de nosotros la victoria, pero Miller falló el tiro decisivo. Los Magic tenían 9 segundos, y el balón fue para Howard, que recibió rápidamente una inteligente falta por parte de Green. Pero Dwight tenía el día bueno desde la línea, y anotó los dos.

Quedaban seis segundos, el partido se encaminaba hacia la prórroga.....y apareció Thaddeus. No puedo explicar como fue, lo mejor es verlo.
Thad tuvo un partido gris, y se le escaparon varios balones de las manos de la misma manera que se le escapó en esa última jugada. Nos veíamos en el overtime, pero ocurrió el milagro.

Philadelphia 96-94 Orlando: Boxscore

En los Sixers los mejores fueron Iguodala, que hizo un PARTIDAZO, con 29 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias, Miller se salió con 24 puntos, 9 rebotes y 7 asistencias y Green acabó con 12 puntos. Además, asistimos al mejor partido de Dalembert en la serie, sin haber sido nada del otro mundo, su actuaciónen defensa en los momentos decisivos fue muy importante para la victoria.

En los Magic, el mejor fue Howard, que DESTROZÓ completamente a los Sixers. Consiguió 36 puntos y 11 rebotes, pero uno solo no puede ganar un partido, aunque cerca estuvo.

Anoche disfruté del partido como un enano, y sufrí más que nunca en toda la temporada. Son de esos partidos que tardan en olvidarse y cuesta recuperarse.


7 comentarios:

BigBen dijo...

Controlasteis todo el partido sin muchos problemas. Solo al final casi la preparais, aunque victoria totalmente merecida.

Pedro dijo...

Ahora el cuarto y decisivo partido. Hay que ganar como sea. Otro buzzer mismo vale.

matraco dijo...

Y digo yo... Thaddeus no hace pasos en esa jugada? Siento quitarle mérito ante el "mejor defensor" de la NBA, pero me parecen pasos (o dobles)
Saludos

Bias dijo...

Matraco, pueden ser pasos, pero a mí lo que hace Howard también me parece falta.

Mo Sweat dijo...

Saludos, vamos por partes.

En primer lugar me lo he mirado varias veces y sí, son pasos, pero antes que pasos es falta de Howard. O sea, que los árbitros muy mal, ya que ni pitan falta ni pitan pasos... ???

Y por otro destacar a Young, ya que este joven jugador ha actuado como un veterano. Había tenido un mal partido, pero en vez de amilanarse por eso, toma la responsabilidad y pese a la falta de Howard y a la incertidumbre de la jugada, toma la mejor decisión, que es meter la canasta y menos mal que tomó esta decisión, ya que si llega a ofuscarse pidiendo falta o pensando que había hecho pasos, el partido hubiera terminado de otra forma...

Un joven jugador con gran templanza y con un futuro muy prometedor en Phila.

costalgaraldals dijo...

esto es la leche ¡¡¡ el mundo al revés, ahora a disfrutar de ganar en el último suspiro.

Marcos Moreno dijo...

hombre, yo creo que la actitud que tuvo es la que tienen el 90% de los jugadores yankis, que ni se fijan en los pasos que hacen y ni mucho menos huyen de tener la opción de ser el heroe de la noche, aunque eso lleve el peligro de cagarla y ser el villano.

creo que la mentalidad yanki en ese sentido nos lleva mucha ventaja.